En esta segunda entrega, Baru cuenta las preocupaciones que tenía, y que, sin saberlo, él no era la única persona que las tenía.
-----------------------------------------------------------------------------------
“Takizawa en el este, Subaru en el oeste”
— Ahí la gente podría decir: “Takizawa en el este, Subaru en el oeste”, ¿verdad?
— Cuando oí eso, pensé: “¡Eso es realmente increíble!” Pero realmente no lo pensé así. Tackey siempre tuvo una presencia especial.
— ¿Sentiste alguna presión por haber sido comparado?
— Ser comparado con alguien, y cosas así, no me importaban. Pero...... Siempre sentí, con fuerza, que no necesitaba ser igual.
— ¿Eras cercano a Tackey?
— Realmente éramos muy cercanos. Teníamos la misma edad. Siempre estábamos juntos en ese entonces. Estábamos juntos, pero Tackey ya pensaba y sentía las cosas de una forma diferente. Por ejemplo, cuando cantábamos sobre el escenario, yo pensaría: “¡Todos me están mirando!”. pero Tackey tenía una visión objetiva y pensaría: “Estamos cantando esto juntos, no me gusta cómo todos parecen disfrutar mi parte.” Tackey siempre fue como un pequeño Johnny-san.
— ¿Lo admirabas?
— No era admiración exactamente. Tratábamos de ir por la misma dirección. Es difícil de explicar, pero mientras más personas sabían mi nombre, más pensaba que no era así. Era como si no tuviera una sensación normal de las cosas. Como si me convirtiera en algo no humano. Sentía que si me dejaba llevar por la corriente, lo perdería todo.
— ¿Era como un temor?
— Realmente no conozco el miedo. Me pregunto cómo es. Estrellas y idols, cuando pienso en ellos, pienso en algo intangible, algo lejos de la realidad, algo chispeante y brillante. Por supuesto que es algo increíble. Pero, en realidad, no hay nada que no pueda ser alcanzado. No quería ser así. Siempre quería estar cerca. Quería que las personas me vieran como alguien que realmente existe, quería que me vieran correctamente.
— “No soy diferente de ti”, ¿algo así?
— Exacto. Por ejemplo, los lectores que leen esta entrevista y yo, somos iguales. Realmente no sé qué son esos sentimientos. Pero, de alguna forma, la existencia de Tackey fue realmente algo grande para mí. Si no fuera por él, yo probablemente...
— ¿Probablemente...?
— Probablemente habría renunciado hace tiempo. Me habría dejado llevar, causado problemas y se habría terminado para mí. Realmente. Sí. Definitivamente. Porque Tackey estaba ahí es que fui capaz de mantener mi propia existencia. Pero también fue por eso que empecé a hacerme preguntar y a entrar en conflicto.
— ¿Respecto a qué?
— “Realmente, ¿qué quiero hacer?” Pasé la audición cuando tenía 15, y así seguí avanzando sin mirar a otro lado aparte del frente. Pero, como siempre fue desde que era niño, sentía que realmente no encajaba. Ser con otras personas, Johnny's, Juniors; no me gustaba ser calificado de esa manera. De repente, empecé a vivir solo cuando pensé en eso, y no se sentía bien. Empecé a estar solo, tanto en el buen como en el mal sentido, y tenía mucho tiempo para pensar. Terminé pensando qué estaba haciendo.
— Por primera vez, dejaste de correr e hiciste una pausa.
— Hasta entonces, habían pasado muchas cosas, una después de otra. Todo seguía formándose y todo lo que podía hacer era mantenerlo de esa forma. No tenía tiempo para pensar. Pero cuando me detuve, pensé: “No quiero ser así para siempre.” No sé qué fue eso exactamente, si fue un sentimiento de inseguridad o insatisfacción al respecto. Sólo sentí que las cosas no estaban tomando el rumbo que deberían. Pensé que quería hacer algo que sólo yo pudiera. Pero no sabía qué era, y tampoco podía hacerlo de inmediato.
— ¿Fuiste capaz de hablar de eso con alguien?
— Teniendo en cuenta cómo era y siendo un adolescente no sabía con quién o cómo hacerlo. Probablemente, habría sido mejor si sólo hablaba honestamente de eso. Entonces, quizás las personas me dirían: “¡Ah! Así que eso es lo que estás sintiendo. Entonces, ¿por qué no intentas hacer esto?” Podría haber sido resuelto justo así. Pero alrededor mío sólo habían adultos con los que nunca antes había hablado, y no podía ir con ellos y sólo hablarles de eso. La única forma en la que podría expresarme habría sido revelándome y diciendo que no era eso lo que quería. Pero, claro que nadie iba a entenderme. Ya que había empezado a ser así de repente. Creo que sólo los confundí a todos. Si hubiera sido un poco más inteligente, un poco más maduro, habría sido capaz de lidiar con eso. Pero todo era doloroso, y pensé en renunciar. No, pero..... Podría haber dicho eso, pero creo que en realidad no habría renunciado. En algún lugar, dentro de mi corazón, esperaba que alguien me entendiera.
— ¿Tenías esperanzas?
— Había algo. No era algo que me diera paz o algo parecido, pero lo único que me hacía sentir bien era estar en una banda. Cuando canté junto con FiVe, cuando estaba en el estudio, me sentía completamente bien, fue divertido y eso. Probablemente habría renunciado de no haber hecho eso con FiVe. Ahí había algo de esperanza, o más aún, podía sentir un indicio de posibilidad ahí; creo que fue por eso que fui capaz de soportarlo.
— ¿Cómo fue que terminando volviendo a Osaka?
— No había hecho nada por un año, más o menos. Me dieron la oportunidad de estar en un programa con Koichi-kun, Pikaichi. Yokoyama y Murakami también estaban ahí. Los tres iríamos a las grabaciones y haríamos cosas en el estudio. Pero yo me rehusé, diciendo que no quería hacerlo, y Toma me remplazó. Yo sólo estuve en los primeros programas, pero esos dos seguían. Al mismo tiempo, ese era el único trabajo que ellos tenían. Así que pensé que le estaba causando problemas a ellos también. Pero, no quería, no podía.
— Sentiste que les debías disculpas.
— Sí. Ellos también tenían sus propias preocupaciones. Podía decirlo sólo con mirarlos. Ellos entraron a la Johnny's como idols, pero la comedia fue algo inesperado para ellos. Fue ahí cuando les dijeron que hicieran la introducción para la audiencia, antes de la presentación y cosas así. Ellos tenían problemas algo diferentes, pero sabía que era difícil para ellos. Especialmente para Yoko, con quien éramos algo similares. Realmente entendía cuando él se volvía rebelde. Estábamos bajo diferentes situaciones, pero la cantidad de trabajo que los tres teníamos empezó a disminuir, disminuir y disminuir.
— ¿Cuándo empezaron a cambiar las cosas para mejor?
— Así era como yo era, pero las personas a mi alrededor siguieron tratando de ayudarme.
— Ellos no te dejaron.
— Especialmente el presidente me entendió. Yo ni siquiera había hablado con él, pero él lo supo y me entendió. Me dejó cantar con FiVe en un programa de NHK y cosas así; trató de ayudar. Fue entonces que él me dijo: “¿Qué te parece hacer de nuevo una obra de teatro en Osaka con otros integrantes de Kansai?”
— Y regresaste a Osaka.
— Sí. Y estuve en una obra llamada ANOTHER en Agosto de 2002, un mes. No tenía otro trabajo, así que pensé que sería una buena oportunidad para volver a Osaka, así que hice eso, dejé mi departamento en Tokio.
— ¿Qué sentiste al regresar a tu ciudad natal?
— Por supuesto que se sintió cómodo. Mis viejos amigos también estaban ahí; yo no tenía otro trabajo, pero la gente conocía mi nombre. Estuve confundido entre mi orgullo y cosas así. Pensé que cuando tuviera 20 años o por ahí, ya no podía regresar a casa con mis padres, así que alquilé un lugar cercano.
— Y en ese escenario, conociste a los actuales integrantes de Kanjani∞.
— Había pasado tiempo desde la última vez que había trabajado con Yokoyama y Murakami. También con Nishikido, Maru y Yasu. Mientras estábamos juntos y ensayando, realmente no hablaba mucho con cada uno, pero me sentía realmente cómodo y me sentía seguro. La atmósfera que ellos habían sentido habia sido la misma que yo había sentido. “Estos tipos tuvieron las mismas preocupaciones que yo.” Es por eso que yo fui capaz de cambiar. Porque ellos fueron camaradas. Ellos hicieron que yo quisiera trabajar duro con ellos de nuevo. Esto puede sonar exagerado, pero en cierto modo, era como si todos estuviéramos heridos de alguna forma u otra, pero cuando estuvimos juntos, dijimos: “¡Vamos a intentarlo una vez más!” Así fue cómo realmente se sintió.
— ¿Cómo estuvieron las presentaciones?
— Había pasado un tiempo desde la última vez que estuve frente a los fanáticos. Creo que los había preocupado. A los que me apoyaban. Cuando estuve sobre el escenario, recuerdo ver fanáticos llorando. Probablemente pensaron que había renunciado. Nunca olvidaré esas lágrimas. Recuerdo cuán feliz me hicieron.
— Entonces, ¿aprendiste de nuevo lo que significa tener fanáticos?
— Estaba apenado por haberlos preocupado. Pero, para ser honesto, nunca sentí que hice algo mal. Aún ahora, sigo pensando que no hice nada mal. Creo que, hasta ese entonces, todo lo que pasó, pasó por una razón. Claro que sé que hice que muchas personas pasaran por cosas que no debían ser. No iba a forzarlas a quedarse conmigo. Qué sería lo mejor, claro, era que las personas que me entendieran se quedaran a mi lado.
— Ya veo. Entonces ANOTHER fue un punto de retorno para ti.
— Así es. Esa fue la primera vez que traté al trabajo como trabajo. Hasta entonces, todo lo que podía hacer era terminar desesperadamente lo que sea que estaba frente a mí. Las presentaciones en el Shouchizuka siguieron por cinco años. Creo que estábamos en la mitad del primer año cuando, uno a los otros, nos dijimos: “Vamos a trabajar duro para poder hacerlo esto también el año que viene.” Pensamos en cómo hacer que vinieran más personas a vernos, qué los haría felices; realmente pensamos mucho. Creo que por esa obra empecé a pensar seriamente, por primera vez, seguir seriamente en esta línea de trabajo.
— La audiencia al principio fue muy poca, ¿cierto?
— Sí. Al principio no podíamos llenar el lugar, que tenía una capacidad de 1000 personas. Con los que nos habíamos reunido, estuvimos en Tokio, en doramas, habíamos trabajado duro, pero aún así, no podíamos juntar mil personas. Creo que por eso estábamos tan desesperados. Habíamos hablado y dicho cosas como: “Vamos a hacer más de esto”, “Vamos a tratar de hacer eso”; y fue así que, lentamente, más gente empezó a venir. Creo que fue durante el tercer año que fuimos capaces de llenar el lugar. Por completo. Recuerdo lo feliz que me sentí la primera vez que nuestros boletos fueron vendidos por completo. Me hizo realmente feliz saber que, por primera vez, seríamos capaces de conseguir algo debido a nuestro propio esfuerzo.
— ¿Por qué fuiste capaz de perseverar?
— Parte de eso fue porque tenía 20 años. Desde el mundo exterior, cuando tienes 20 sigues siendo completamente joven, pero era diferente su eras un Junior. Habíamos visto el debut de Arashi, y fue como, tanto yo como todos los demás, sintiéramos que esa sería nuestra última oportunidad. Pensamos, “Hagamos lo que podamos por esto.” En cierto modo, no teníamos nada qué perder, así que sólo lo hicimos.
— ¿Te liberaste de todas esas preocupaciones que habías tenido cuando estabas en Tokio?
— Hasta entonces, la forma en que pensaba estaba centrada en mí, como individuo: “Yo soy diferente de los demás.” Así fue cómo descubrí qué grupos eran para mí. Pero cuando regresé a Osaka, no pensé acerca de la individualidad nunca más. Pensé: “Voy a trabajar con estos tipos.” Dejé de pensar solo en mí mismo. Los amigos que hice en ese entonces, los actuales integrantes (de Kanjani∞) soñamos lo mismo. Fui capaz de soñar de nuevo porque esos integrantes estaban ahí. No habría sido capaz de hacer eso solo. Claro que, incluso ahora, creo que expresarme a través de un grupo es una posibilidad, una por la que iría de nuevo cuando sea el momento correcto.
<< Parte 1
Parte 3 >>

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si te gustó lo que compartimos, no cuesta nada al menos escribir un gracias ^^
¡Te esperamos en la próxima entrada!